El mate como forma de socializar
El mate es algo más allá de una bebida. Y no sólo por lo que significa el hecho de que se usara en ciertas épocas de Sudamérica como engaño para muchos estómagos carentes de comida en épocas difíciles, sino por la gran cantidad de simbolismos que se generan alrededor de esta particular bebida. Amistad, compañerismo, socialización… son algunas de las palabras que mejor reflejan lo que significa compartir una “mateada”.
Qué es
El mate es una infusión de las hojas de una planta que crece en las orillas de los ríos de Argentina, Urugua y Paraguay. Estas hojas, secadas y molidas son el ingrediente particular de esta bebida llamada mate. Una bebida en torno a la cual hay todo un ritual de consumo que evidencian que es algo más que una simple infusión. Hay connotaciones culturales y sociales que reflejan que el mate es un vehículo para relacionarse, para compartir experiencias.
Forma de consumo
Lo que queda claro es el condicionante amistoso que suele conllevar compartir el mate. Ya de por sí es una bebida alrededor de la cual suelen reunirse amigos, familiares, compatriotas. Hecho que incide en la característica socializadora de un hecho como compartir una bebida. Si se piensa además que en ciertas regiones esta bebida, teniendo en cuenta sus particularidades químicas, es un sustitutivo de algo sólido que comer, uno se puede dar cuenta de lo que significa beber el mate.
Diferentes formas de preparación
Y es que depende del país del que uno sea originario, el mate se suele preparar de formas diversas. Y de ahí nacen también muchas controversias, piques sanos y bravuconadas de quien dice que es mejor de una manera u otra. El caso es hablar, discurrir y discernir en torno a un vaso de mate. Un puente cultural entre las diferentes regiones y sus respectivos habitantes que durante años, siglos, han hecho de la preparación y consumo de esta infusión un hecho socialmente destacable, en torno al cual reunirse y comunicarse.
Propiedades estimulantes
De la tradición obrera es de donde procede el consumo en compañía de esta bebida. Al igual que los bares españoles, donde las cuadrillas de amigos comparte una cerveza, en Sudamérica era habitual compartir el mate en las jornadas interminables de trabajo, donde no había nada para comer. Sus propiedades estimulantes hacen que el hambre pase a un segundo término. Se bebe mediante la clásica “bombilla” que hace el efecto de pajita y se emplea un recipiente especial, ya característico.
Sabor amargo, entorno cálido
Aún siendo de sabor amargo, lo cierto es que alrededor del mate se encuentra todo un ambiente cálido, de amistad y fraternidad. De compatriotas, puesto que es habitual en el extranjero ver compartir el mate a cuadrillas de sudamericanos. Una forma de puesta en común de elementos culturales comunes. Una forma de relacionarse y compartir semejanzas. El mate, más allá de una bebida, es una forma de socializar, de relacionarse y de compartir experiencias.
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